miércoles, 29 de agosto de 2012

Libros X Música

Este año la agrupación guatemalteca Cósmica vuelve con su propuesta "Libros Por Música". ¿En qué consiste? Pues simple, estarán intercambiando discos con música de grupos guatemaltecos por libros para niños y jóvenes. 

A diferencia del año pasado, esta vez se estará dando un compilado que cuenta con la participación de Malacates Trebol Shop, Señor Juan, Elote Loko, Hot Sugar Mama, Bacteria Soundsystem, Skalda2, Zanate N Stereo, Nash, Rod Valdés, Francis Dávila y por supuesto Cósmica. 

Los intercambios se llevarán a cabo el 8 de septiembre en el edificio Lux, 6a. avenida y 11 calle de la zona 1, de 10 a.m. a 1 p.m. También el día 29 de septiembre de 9 a.m. a 12 p.m. en las instalaciones de BPM Guatemala, 7a. avenida 14-44 zona 9 Edificio La Galería 1er. piso local 22. También habrá puntos fijos de intercambio durante septiembre en el Centro Cultural de España y en tiendas The Rolling Store. Los libros recolectados serán donados a bibliotecas de escuelas para que puedan enriquecer su colección. Así que ya saben, si tienen libros en buen estado vayan a intercambiarlos, estarán ayudando y además recibiendo una recompensa de buena música nacional. 

Y para que sepan quien es Cósmica, aquí les dejo el video de su canción Fuera de Mí.

 

jueves, 16 de agosto de 2012

Señor Juan

Este sábado a partir de la 1 p.m. se llevará a cabo el concierto Acordes de Paz, totalmente gratuito. Ahí se estará presentando la que para mí es hoy en día la mejor banda de reggae de Guatemala. Acá les comparto el video de la canción Así Vive Mi Gente (Mi Gente Llora) y si pueden ir a verlos, háganlo, son mucho mejores en vivo.



martes, 7 de agosto de 2012

FUE UN VIERNES MÁS

POR: Javier Bonilla

Era la mañana de un viernes. Nuestro protagonista se despierta como de costumbre a las 5 de la mañana para ir a trabajar. Ese no era un viernes cualquiera. Era el viernes en el que por fin vería a su novia, con la que llevaba 1 año y 3 meses de relación. No la había podido ver en dos semanas por la cantidad de trabajo que ambos habían tenido, además que ambos estaban en finales de la universidad, él de la maestría y ella de la licenciatura. 

Al despertar, gracias a la alarma que ya estaba programada en su celular, se tomó 10 minutos antes de levantarse de su cama para abrir su cuenta de Twitter, lo que se le había transformado en un hábito casi religioso, y leer los titulares mañaneros. La mayoría de los tweets estaban dedicados a una masacre ocurrida en Estados Unidos en una sala de cine durante el estreno de una de las películas más esperadas de la temporada. ¿Qué mente enferma realiza semejante atrocidad?, exclamó en forma de repudio. Se puso su short, t-shirt y tenis para realizar su rutina diaria de ejercicios que consistía en 30 minutos corriendo, 100 abdominables, 50 despechadas y 50 sentadillas. 

Luego de la rutina de ejercicios cocinó su desayuno, preparó el café para él y para su mamá. No había necesidad de preparar más ya que solo ellos dos conformaban el núcleo familiar. Él era hijo único y su padre había muerto cuando él tan solo tenía 10 años. Había batallado durante 8 meses contra un cáncer que al final de cuentas le ganó la batalla. 

Cuando su madre entró en la cocina, el café ya estaba listo. Él estaba por terminar su desayuno y disfrutar de su taza de café mientras veía las noticias. 
- Buenos días mama. 
- Buenos días mijo, ¿qué tal la corrida? 
- Bien, como siempre. Hoy vi menos gente corriendo que de costumbre, como que las chamarras se les pegaron. 
- Hay vos, yo debería de hacer ejercicio, mirame estas lonjas hombre. 
- Ya te dije, salí aunque sea a caminar eso ayuda y dejá de comer tanta cochinada de la calle. Mejor buscate una cafetería donde vendan comida más nutritiva. 
- Me sale más caro. 
- Yo te pago la diferencia. 

El presentador de las noticias interrumpió la conversación entre madre e hijo para dar los pormenores de la masacre ocurrida en la sala de cine durante el estreno de la película en Estados Unidos. 
- ¿Ya escuchaste eso mama? Locos esos gringos vaa. 
- Ay sí mijo, que bueno que aquí no hay de esos locos como allá. 
- No hay de esos pero fácil lo matan a uno en cualquier lado. Ya no puede andar uno tranquilo, siempre hay que estar ojo al Cristo. 
- Ahí si tenés razón, ya ves porqué siempre te hecho la bendición. Para que Diosito te proteja. 
- Tan chula mama, bueno, buen provecho. Me voy a bañar que ya me tengo que ir. 
- Vaya mijo. ¿Vas a venir a comer hoy? 
- Hoy no mama, de la oficina me voy a ir a la casa de mi novia que tenemos ratos de no vernos y vamos ir a cenar. 

Al llegar a la oficina los temas de conversación se centraron en la matanza en la sala de cine. Todos comentaban lo mismo. Algunos recordaron la masacre de Columbine, otros la de Virginia Tech. Algún amante de la mercadotecnia puso en tela de duda el éxito taquillero de dicha película por la “mala propaganda” que esa persona desquiciada le ha dado al filme. Estaban todos en plena tertulia cuando apareció el jefe. Era más que obvio que la conversación había llegado a su fin. Debían ahora ir a sus lugares de trabajo a realizar las labores por las cuales se ganaban el sueldo. 

A la hora del almuerzo nuestro personaje salió a comer con su grupo de amigos de la oficina, como era costumbre los días viernes. Dichos almuerzos no solo servían para saciar el hambre, sino más bien era una especie de terapia grupal. Era un ambiente abierto a cualquier tema de conversación, ya sea de asuntos laborales o personales. También era un buen momento para lanzar uno que otro insulto en contra del jefe, sin que éste se llegara a enterar. 

Uno de los amigos propuso ir en la noche a degustar unas cuantas cervezas, (entiéndase, salirse a colocar una buena borrachera entre colegas). Nuestro personaje fue el primero en negar la propuesta. No le interesaba embriagarse esa noche. Era la noche que vería a su novia luego de un tiempo mínimamente extenso. - Te tienen de un huevo vaa vos. – dijo quien hacía dos meses volvió a frecuentar al grupo de amigos luego de un noviazgo que duró poco más del año y donde la novia le había vetado el derecho de salir con sus amigotes. El tiro le salió por la culata, pues todas las bromas se dirigieron hacia él. 

Finalmente, dieron las cinco de la tarde. Al momento que el reloj marcó las cinco con cinco, nuestro personaje ya estaba adentro de su carro, cambiado y bien perfumado para ir a la casa de su novia. Le tomó una hora y media llegar a su destino. Todo porque alguien tuvo la brillante idea de matar a un piloto sobre la Aguilar Batres, ocasionando largas colas. Ese día había sido un caos total. Colas de carros por todos lados, accidentes, pilotos asesinados, asaltos. Era un viernes más. 

Al fin llegó donde su novia. Se vieron, se besaron, se abrazaron, sonrieron. Entró a la casa. Saludó a la mamá de su novia y conversó con ella. Tenían muy buena relación. Jugaron con su perro. Vieron televisión y hablaron vagamente de sus actividades, tenían suficiente tiempo durante la cena para profundizar en el tema. Luego, ella se fue a cambiar, una hora de espera. Nuestro personaje aprovechó la ocasión para hablar de fútbol con el papá de su novia. Ambos eran aficionados al Municipal y compartían la indignación que la directiva le haya dado un puntapié a Chalito Romero. Finalmente, la novia estaba lista. Les esperaba una rica cena, quizás su última cena juntos. 

Llegaron al restaurante favorito de la novia. Él se había encargado de reservar una mesa con buena vista a la ciudad para darle un toque más romántico a la noche. A su ingreso notaron a un grupo de personas ya un poco pasadas de copas, armando escándalo y pidiendo más licor a gritos. – Esos deplano son narcos – decía la gente al verlos. 

Se sentaron en la mesa y ya les tenían preparada una botella de vino. El mesero le sirvió una copa a cada uno y les prometió regresar luego de un tiempo prudencial para que ellos pudieran tomar la tan difícil decisión de que platillos comer. Estaban leyendo la carta cuando un grupo armado entró al restaurante. El objetivo, los hombres ebrios que habían sido acusados de narcotraficantes. Uno de ellos se percató, desenfundó su pistola y empezó a disparar antes que a ellos les dispararan. Los atacantes eran más y mejor armados y no dudaron en descargar sus fusiles de asalto en cualquier lado que hubiera movimiento. La gente se tiró al piso. Luego de un largo minuto, - se sintió como que si la balacera duró una hora – dijo un mesero a los medios, los disparos cesaron. Los comensales empezaron a salir debajo de las mesas. Hubo quienes ya no pudieron hacerlo. 

Esa noche murieron ocho personas en ese restaurante. Seis de ellos era el grupo de ebrios escandalosos que efectivamente estaban ligados con un grupo de narcotraficantes. Otro de los muertos fue uno de los atacantes. El octavo, nuestro personaje. 

A la mañana siguiente en la primera plana de los medios salió la masacre en el restaurante famoso. Los titulares nombraron ese viernes como el más violento del año. En total, hubo 23 asesinatos en diferentes hechos ese día y 2 cuerpos fueron hallados mutilados. 

Hoy se cumple un año de aquel trágico incidente. En los periódicos se resalta la noticia que cientos de ciudadanos estadounidenses llevaron flores a la sala de cine donde había ocurrido la terrible masacre. En algún medio escrito dicha noticia llegó a primera plana. En ninguno se recordó la jornada violenta en nuestra ciudad de hace un año. Nadie llevó flores al restaurante. 

La tumba de nuestro personaje fue visitada y adornada de flores por su madre. También la visitó su novia, acompañada de su nueva pareja. Llevan dos meses apenas de noviazgo. Ella le llevó flores y él, un tanto celoso por el recuerdo del ex, la consoló en todo momento. El próximo año su madre repetirá el ritual, su novia, ya no.

jueves, 26 de julio de 2012

Índice de Felicidad

Hace poco se publicó la tercera edición del “Índice Planeta Feliz” en el cuál, sorprendentemente Guatemala ocupa la 10ª posición. En las dos veces anteriores Guatemala ocupó la 6ª y 4ª plaza, respectivamente.

Al leer los comentarios de los lectores en internet se puede apreciar un general rechazo a los resultados arrojados por dicha encuesta. En su mayoría argumentan que los resultados son falsos ya que este es un país en el que la incertidumbre de que si vas a volver con vida a tu casa es enorme, tan así que se vive en un estado de paranoia (aunque me gusta creer que esa paranoia es exclusiva de la ciudad).

En realidad ellos no dejan de tener razón. Es realmente contradictorio que un país sumido en la pobreza, en la desigualdad social y sobre todo bajo las garras de gente corrupta que se niega a salir del poder. Pero me pregunto yo ¿acaso este no es el país de los contrastes? Tan solo hay que ver adentro de la ciudad. Colonias cerradas por garitas con agentes de seguridad privada en las que habitan los más adinerados del país; y a menos de 100 metros, gente que vive en barrancos, poniendo su vida en peligro por los deslizamientos y encima de todo conviviendo con delincuentes.

Algo que me llamó la atención de dicho índice no es tanto la posición que ocupa Guatemala, sino que se bajaron 6 puestos con respecto a los resultados anteriores. Esto me da a entender que finalmente la frustración está afectando a nuestra gente y el inconformismo de la gente que se queja que estemos dentro de los primeros lugares ha contaminado a cierta parte de la población que hace 2 años era más feliz.

Hay que ponernos a pensar que es lo que realmente hace feliz a una persona. Por lo menos a mi me hace feliz poder compartir con mis seres queridos, admirar paisajes, estar en contacto con la naturaleza, cosas simples. Si le preguntamos a la gente del interior quizás dirán que tener alimento al final del día los hace felices. O a la gente de las áreas marginales de la ciudad les causará felicidad no ser asesinados ese día o que todos sus familiares sigan con vida. En fin, no son las cosas materiales las que definen la felicidad.

Entre los comentarios alguien dijo “la ignorancia es la felicidad absoluta”. Quizás no es la ignorancia. Me gustaría pensar que la causa de felicidad es un poco de bienestar. Ahora debemos reflexionar. ¿Realmente nos preocupamos por las cosas correctas? ¿Tener más cosas materiales es sinónimo de felicidad?

Yo creo que mas de que alegar porque ocupamos un buen puesto en dicho índice, debemos de alegrarnos porque los guatemaltecos no hemos perdido lo que nos caracteriza, nuestro calor fraternal.

miércoles, 25 de julio de 2012

Gogol Bordello

Entonces para retomar la variedad empezaré con una recomendación musical. Hoy les presento al grupo de Punk Gitano (Gipsy Punk), Gogol Bordello. Es un grupo formado en Manhattan, pero no podría decirse que son estadounidenses ya que sus integrantes son de varias partes del mundo. Sus presentaciones en vivo son enérgicas. Sus letras invitan a derribar las divisiones de la humanidad que las fronteras políticas nos imponen. Aquí les dejo el tema "Immigraniada", disfruten.

De Regreso al Blogging

Bueno, han pasado poco más de 3 años desde que escribí mi última entrada en este blog. Los últimos días me entró un afán por querer escribir cosas que veo a diario o vivencias o que vi un bicho perdido por mi cuarto, en fin escribir cosas variadas. En eso en un momento de reflexión en la regadera me recordé que algún día abrí este blog y decidí retomar el hábito de la escritura. Espero mantenerlo actualizado.

El tiro será lo mismo. Hablar de cualquier cosa.

miércoles, 13 de mayo de 2009

Las deliciosas mieles del poder

Dentro de las necesidades fundamentales del ser humano se encuentra el deseo de reconocimiento por parte de los demás. Cuando se llega a cumplir esta necesidad se puede decir que tenemos algún grado de poder sobre las personas que nos ven con cierta admiración. Si nosotros no logramos manejar ese leve poder, podemos llegar a perder ese reconocimiento y llegar al extremo de ser repudiados por nuestros semejantes.

Es algo natural en los seres humanos la búsqueda de cierto poder dentro de nuestro entorno. Me doy la libertad de afirmar, sin temor a equivocarme, que en las aspiraciones de cada uno de nosotros no se encuentra ser una persona a la cual la deben de guiar toda su vida, al contrario, buscamos ser autónomos y en ciertos aspectos de nuestra vida queremos ser los jefes. Ser jefe, a mi parecer, implica tener cierto grado de poder sobre alguien más.

El poder es algo que está presente en casi todas las actividades cotidianas. Nuestros padres tienen cierto poder sobre poder sobre nosotros, los hermanos mayores ejercen poder sobre los menores, un gerente de una empresa tiene el poder de dirigir tareas dentro de una organización. En fin, en cualquier parte que volteamos a ver, podemos percibir que las actividades son consecuencia del ejercicio del poder de una persona sobre otra.

Tener esta ventaja sobre otras personas puede llegar a ser tan tentador que fácilmente perdemos la noción de nuestros valores. Esto suele verse comúnmente dentro de la política. Los funcionarios tienen el poder de controlar fondos, los cuales los utilizan a su beneficio y se ingenian la manera de ese dinero llegue a sus bolsillos. También han buscado la manera de obtener un poder que les permite infringir las leyes, sintiéndose ellos en una posición por encima de la ley.

Pero los políticos no son los únicos que se ven corrompidos por el poder. Existen sacerdotes que aprovechan su posición como representantes de Dios para saciar necesidades sexuales, llevando a niños y mujeres, con engaños, a una posición en la cual se ven obligados a cumplir con las exigencias de los curas. Este fenómeno no es ajeno al seno familiar. Hay padres de familia que abusan de sus hijos, los golpean, los explotan, todo porque ellos así lo desea, porque se sienten en una posición que su palabra es ley. Incluso un inocente niño puede probar las mieles del poder. Cuantas veces no presenciamos a la hora del recreo que el dueño de la pelota expulsaba o no dejaba que alguien no participara en la ansiada “chamusca” todo porque a él no le agradaba. Y ay de aquel que le cuestione su criterio porque iría observar el partido con el niño al que le negaron la participación.

En fin, todos estamos expuestos a ser corrompidos si no sabemos manejar el poder que en algún logramos adquirir. Es por esta razón que tenemos que estar siempre conscientes que a la larga todos los humanos somos iguales. Todos gozamos con los mismos derechos, sin importar la religión, cultura, color, orientación sexual, nacionalidad, status social, etc. A medida que vayamos comprendiendo este concepto tan sencillo, (pero al parecer muy difícil de comprender) podremos ser capaces de canalizar nuestro poder para guiar a las personas a actuar de buena manera.

Actualmente estamos sufriendo las consecuencias de un poder mal ejecutado. Estamos viviendo en una inmensa crisis, no solo económica, sino que social y ambiental, debido a que las personas con poder no lo han sabido manejar. Creo que ya nos hemos dado cuenta que el rumbo que hemos llevado no es el correcto y necesitamos de gente con el poder de corregir el rumbo. Pero no debemos esperar que sea alguien más el que nos guíe. Nosotros mismos podemos ser las directrices del cambio. Todos los humanos tenemos el poder de cambiar nuestro entorno y ese poder debe de ser el que mejor debemos ejecutar.

Concluyendo, hay que recordar que nadie está sobre nadie en esta vida. Al final de cuentas todos seremos lo mismo, cenizas regadas en la tierra. Lo que hace a una persona más poderosa que las demás es la habilidad de saber ejecutar ese poder. Por eso tengamos siempre en mente de actuar de buena manera y tener presente que el poder nos puede corromper.